Las organizaciones internacionales que cuentan con representantes en el G-20 son el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el Banco Mundial.
En la reunión de Londres se encuentran los controladores del 90 % de lo que se produce en el Mundo, el 80% de lo que se vende y el 66 % de la población mundial.Se entiende pues el enorme peso e influencia que tiene este grupo de naciones que nació con la idea de solucionar la crisis económica de finales de los 90.
Pero no solo hablan de economía sino también de los recursos energéticos por lo que se comprende que es de suma importancia para la seguridad internacional.
La relevancia de la edición de este año 2009 (se reúnen cada dos años), es que lo que aquí se hable y se decida será determinante para contrarrestar los efectos de la crisis económica global o para recrudecerlos porque no se llegue a los acuerdos necesarios. De momento, los Estados Unidos ya han advertido que no van a ser el único motor de la economía mundial puesto que pudiera acarrear su desaparición como superpotencia al verse obligado el Gobierno norteamericano a desembolsar enormes sumas para mantener la estabilidad mundial a flote.
Otro debate sumamente importante será si se continúa concediendo créditos para el desarrollo a naciones más desfavorecidas o se anulan ante la demanda interna de los Países industrializados que están acusando graves problemas de paro laboral, marginalidad urbana verdadera pobreza.
Se estima que si la media de crecimiento económico de los Países del G-20 supera el dos por ciento, las ayudas no tienen porque anularse. Pero si el crecimiento fuera menor, es posible que en 2010 se cancelaran, razón por la que muchos expertos analistas económicos vaticinan que el año próximo será peor aún que 2009 puesto que difícilmente se conseguirá una mejora del dos por ciento, tal y como está el panorama, estimándose todo lo contrario, un deterioro del uno por ciento de la economía internacional.
Ya se pueden ver los bloques que se están formando: por un lado, los Estados Unidos, apoyados por el Reino Unido, Japón y Turquía; por otro lado, se encuentra el resto de
Una de las medidas es las que en principio están de acuerdo es en eliminar los paraísos fiscales que, como bien es sabido, se utilizan no solo para evadir impuestos sino también por organizaciones criminales con el objetivo de blanquear capitales generados con sus actividades delictivas. Pero existe una gran hipocresía en este sentido porque varios Países miembros amparan algunos de estos paraísos.
Se quiere reconvertir el Fondo Monetario Internacional en una especie de Banco mundial que supervise la política financiera junto a
La influencia de las grandes familias de banqueros se ha dejado entrever puesto que se han criticado las medidas de proteccionismo pero no se han mencionado las ayudas que los Bancos han recibido. Lógico ya que si las empresas tienen problemas de solvencia pueden caer fácilmente en manos de los Bancos que con su poder adquisitivo podrían revitalizarlas y quedarse con los beneficios que generen, algo que no sucederá si los Gobiernos centrales ayudan a esas empresas.
Un tercer bloque sería el formado por Rusia y China que desean una reforma profunda del Fondo Monetario Internacional para conseguir mayor influencia política en la escena internacional.
Luego está el cuarto bloque de los Países en vías de desarrollo pero con importantes recursos como son México, Argentina, Brasil, Indonesia y Corea del Sur, que luchan por impedir las medidas proteccionistas de las grandes potencias que sin duda arruinarían sus esperanzas de futuro al depender en gran medida del comercio con esas potencias.
0 comentarios :: G-20: la estabilidad y seguridad internacionales en sus manos
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